En días pasados y por asuntos de trabajo (específicamente la grabación del video blog de nuestra psicóloga Pipis Planel) comencé a investigar más sobre enfermedades como la Anorexia y la Bulimia.

Yo no soy profesional en el tema, ni puedo dar comentarios que tengan alguna validez, simplemente les puedo contar que quedé HORRORIZADA de las cosas y fotos que me pude encontrar sobre esto.

La Anorexia es un trastorno alimentario que consiste en la falta anormal del apetito, esto genera una poca ingesta de comida. La Bulimia es igualmente un trastorno, pero este consiste en episodios de comilonas compulsivas seguidas de un sentimiento de culpa que lleva a la provocación del vómito.

Esto es información que la mayoría de nosotros ya sabemos; pero al ingresar a sitios de Internet, me quedé con la boca abierta al descubrir que existen nombres disimulados para estas enfermedades: Ana (anorexia) y Mia (bulimia). Inexplicablemente hablan de ellas como si fueran personas, como si fueran sus amigas, les rinden adoración, a tal grado de tener diez mandamientos y hasta un Credo.

Lo que me dejó el saber todo esto fue desconcierto, incomodidad, enojo, preocupación, tristeza, mucha tristeza, pero más que nada muchas preguntas:

¿Por qué pasa esto? ¿Qué lleva a una persona a caer en este tipo de enfermedades? ¿Podemos ayudar? ¿Cómo ayudar? ¿Qué hacer? ¿Cómo evitarlo?

Son preguntas muy difíciles (por supuesto es un tema muy complicado) y para ser contestadas se necesita la ayuda de un experto, de un profesional en el tema. Yo sólo pude cerrar esas páginas de Internet y agradecer a Dios el no estar en esa situación.

Es importante aceptarse, cuidarse, no seguir los esquemas que nos marcan y con los que nos bombardean permanentemente. El simple hecho de vivir nos tendría que ser suficiente. Es fundamental el valorar el poder levantarnos todos los días, al fin y al cabo, cada día es una nueva oportunidad.

Finalmente cada quién toma sus decisiones de acuerdo a sus circunstancias y hay cosas que se entienden sólo cuando las vives, pero es una realidad que historias de este tipo, me llenan de tristeza y de impotencia.

Fotos: Abominatron, FotoChesKa

Jessica Ovalle Ávalos

4 Comentarios

  1. En serio que es muy triste pensar en ese tipo de cosas! y pues al final las chavas que lo hacen pues se ven peor fisicamente! asi que nada mejor que comida saludable, ejercicio y educacion 😉 saludos Jessi!

  2. A mi también me “frikea” mucho ese asunto, mi carebrito no alcanza a comprender como alguien puede atentar contra si mismo, pero bueno, habría que estar en sus zapatos.

    Es curioso con el videoblog de Pipis nos hace reflexionar el ir más allá, a mi me dieron ganas de hacer un cartel al respecto.

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