Érase una vez…en Hollywood, la más reciente cinta de Quentin Tarantino, está programada para estrenar el próximo agosto por todas partes. En Cannes fue recibida con menos entusiasmo del esperado –de hecho salió sin premios– pero conforme avanzan los días uno va leyendo más bien elogios, encendidos algunos, por parte de los críticos. Ubicada en 1969 en Los Ángeles, su cast es muy atractivo, con Leonardo Di Caprio, Brad Pitt, Margot Robbie, Al Pacino y Dakota Fanning entre otros, con referencias y presencia de celebridades de aquel Hollywood y su entorno: Roman Polanski, Steve McQueen, Bruce Lee, Jay Sebring, Mama Cass, Connie Stevens y varios más. De hecho, también la tristemente célebre Sharon Tate, asesinada por Charles Manson y su “familia” de seguidores. En palabras del propio Tarantino, el argumento consiste de múltiples historias paralelas, en algo bastante cercano a Pulp Fiction. El núcleo está en un par de tipos –un olvidado actor de TV y su doble– que buscan recuperar su éxito, en el Hollywood de la época.

¿Y qué han dicho, pues, los críticos? Revisemos algunos juicios, comenzando por el de Peter Bradshaw en The Guardian: “Cualquiera con sangre en las venas reaccionará ante la loca brillantez del oficio fílmico de Tarantino. Rebotará por toda la sala, disfrutando segundo a segundo de todo lo que su película entrega”. Y este de John Bleasdale en Cinevue: Érase una vez en Hollywood es audaz, hermosa y brutal; lo mejor de Tarantino desde Kill Bill y tal vez desde Pulp fiction. Y este otro de Owen Gleiberman, de Variety: “DiCaprio y Pitt permean sus roles con tan cruda convicción, que gustosos nos acomodamos para ver a Tarantino desplegar su trama en la dirección que quiera”. Finalmente, este de Robin Collie, de The Telegraph: “Hay aquí una toxicidad jubilosa que detonará mucho para pensar, pero la emoción transgresora es innegable, y el arte de Tarantino, fascinantemente seguro”. En fin, estamos a dos meses de conocer Érase una vez…en Hollywood, lo que nos permitirá una opinión propia al respecto y, también, dilucidar por qué el paso de la aparente frialdad inicial, al entusiasmo efervescente.

En cuanto a lo visto en días recientes, comento algo sobre Solteras, de Luis Javier Henaine, con la muy competente –y de moda– Cassandra Ciangherotti (en su rol de Ana, virtualmente presente en todas las escenas del film). Ana es una mujer enamorada de la idea del matrimonio. Tras siete años de noviazgo, su acorralado novio rompe con ella, pues no tiene intención alguna de casarse. Dolida y confundida, Ana decide entrar a un curso “para encontrar marido” (literal), a partir del cual se enfrasca en poner en práctica todas y cada una de las premisas que va aprendiendo. En paralelo hace amistad (que escalará a fraternidad) con las otras chicas del curso, vinculadas por el hecho de que todas buscan lo mismo: llegar al altar. Solteras es una comedia grata, disfrutable, que pudo resultar mucho mejor de haberse acordado de la sutileza en los aspectos neurálgicos, para reducir los clichés caricaturescos a una mínima expresión. Justo lo que la coach Lucila (Gabriela de la Garza) dice en la película, a propósito de otra cosa: “frecuentemente, menos es más”. Y la pregunta final: ¿en serio chicas que lucen como Cass Ciangherotti e Irán Castillo (Ilse) no encuentran quien “se anime” con ellas? Cuesta trabajo creerlo…

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here