Como usted sabrá, vacacionista lector, estamos de descanso. Cuando estén leyendo estas relajadas líneas, me encontraré en algún lugar paradisiaco, donde la única molestia que me tome será levantarme a tener una aventura con alguna mujer hermosa.

Dado que para este momento contaré con dos o tres “ayyyyyyyyyá”, contaré de manera sumamente superficial lo que recomiendo en una vacación, digamos ideal.

Por principio de cuentas, no soy de los que programa todo. Para horarios de levantarse, llegara un lugar, levantar la ceja en señal de asombro y tomar dos o tres postales, mejor me quedo en casa. No. Los días de descanso deben ser espontáneos.

Que tengo sueño, me sigo. Que me da comezón, me rasco. Que tengo hambre, como. Que quiero caminar, camino. Que quiero hacer ejercicio, hago. Que me llaman por asuntos laborales, me vuelvo a rascar donde me dio comezón.

Se trata de disfrutarlo y de pasarla bien. Que la hermosa dama que me acompaña quiere comer un delicioso helado con chocolate derretido y coco raspado, ¡pues vamos! Que otra dama quiere helado, ¡pues pidamos uno más! La idea es regresar con la satisfacción de haber aprovechado el tiempo en lo que uno disfruta.

En mi caso, me gusta consentir. La paso “bomba” cuando quien me acompaña lo disfruta tanto como yo.  Hacemos lo que quiera y lo que quiero. ¿Si no hay punto de acuerdo? Pues lo que quiero, pero que también se divierta.

¿Llevamos ropa para frío o para calor? ¡Para ambas opciones! ¿Qué tal que en el calor de una playa se nos ocurre una montaña lluviosa? Pues para eso están las carreteras y que comencé la fiesta.

Fundamental será acompañar de buena música el recorrido. Que cada momento sea recordado por las notas de tal o cuál tema. Que al paso del tiempo digas “ah, qué bonitas vacaciones”.

Siempre encontraremos algo o alguien que nos hará pasar un momento de risa por ejecutar una coreografía imposible que haga resaltar el calcetín ejecutivo y la bermuda. Usted, tropical lector, lo único que necesita es tiempo. Lo demás es cuestión de tener imaginación, creatividad y ganas de pasarla bien.

No es tema de dinero. Lo mismo se logra en Perú, que en Zacatlán. Ahora, que si no saldrán de vacaciones, ni hablar. ¿O acaso les digo algo cuando ustedes comen a las 3 de la tarde y yo estoy de su payaso de adolescentes?

Foto: mdverde

Manuel Frausto Urízar

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Dicen que soy una perfecta “mula”. Comunicólogo. Disfruto los generosos momentos que nos brinda el futbol, la música y el sarcasmo. Odio odiar. Me gustan los caminos cortos. Me aburren los laberintos. Fundamental, la lealtad. Indispensable, el agradecimiento. Decidido a combatir y el crimen y la injusticia día y noche, sólo descansando para tener amoríos con mujeres hermosas.

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