“Me gusta lo que haces, ahí está el futuro” me decía. ¿Alguna vez les ha pasado que sin interés, compromiso o explicación alguna, alguien les tenga y transmita mucho aprecio? A mí sí. No me lo explico. Por más que busco un hecho que haya permitido tal situación, no lo encuentro.
Conocí a Rigoberto Benítez hace más o menos ocho años. Platicamos de temas varios. Lo invité al programa que en ese tiempo se transmitía en Ultra 92.5 y llegó puntualmente. Entró en la dinámica. Nos reímos, conversamos, compartió su conocimiento e inteligencia. Hablamos de música, estudios de opinión y su trayectoria profesional.
Desde entonces hubo comunicación constante. Llamadas para comentar lo que arrojaban algunos de sus inmejorables estudios, donde por alguna razón aparecíamos en menciones sin ser un programa de noticias. Fue casi siempre el pretexto para platicar.
Hace más de un año me dijo “están mejor que nunca”, cosa que evidentemente le agradecí. Sigo sin entender por qué nos escuchaba y por qué nos acompañó desde el inicio del programa. Se lo pregunté y me respondió, “porque no hay otro igual”.
Su última visita fue el 22 de febrero de este año. Estuvo en “Al Aire” y nuevamente hicimos un programa memorable. La situación política a unos meses de la elección en Puebla, cosas que sabía de “Al Aire”, datos curiosos en la historia y mucho más, fue el marco para reconocer en vida, una trayectoria de éxitos profesionales y personales.
El año pasado le detectaron cáncer y a partir de ese momento empezaron los tratamientos. Nada de eso fue impedimento para que viniera ese 22 de febrero. Había muchas cosas por hacer.
El sábado pasado murió Rigoberto Benítez Trujillo. Una llamada muy temprano me hizo saber que finalmente se había ido tras un largo y doloroso tratamiento.
Ese mismo día, platicando con Fernando Canales, me dio detalles de cómo Rigo había sido (entre otras cosas) artífice para que llegara a Puebla La Jornada de Oriente. Fue el fundador del CISO de la BUAP, CUPREDER y de Opina Consultoría Estratégica. Hizo referencia de una publicación reciente que hizo Aurelio Fernández, Director de la Jornada de Oriente, sobre el Rigoberto que quería recordar.
En vida y ahora, sólo tengo buenos recuerdos de una persona que sin más ni más, decidió que le caía bien. Que tenía la puntada de decir, como se puede ver en la grabación del 22 de febrero, que era “fan” de “Al Aire”. Que en cada plática compartía su conocimiento y que así fue hasta el último día que nos saludamos.
Un abrazo a su familia y amigos cercanos. Se siente la ausencia.
Manuel Frausto Urízar