¡Sorpresa!

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Aparentemente lo tiene todo. Fama, fortuna y reconocimiento. Su posición es poco más que envidiada por muchos. Pareciera que el mundo estuviera a sus pies. No es así. Lo único que está a sus pies es un hombre. Aquel que le cumple sus caprichos, tal vez, de una noche.

Pensó que sería divertido. Y lo fue. Esa noche sería memorable. El tema es que el hombre que está a sus pies lo sabe todo. Pero el “Salsita” no. Repentinamente, se percata que la alcancía no tiene ranura. No hay dónde depositar la moneda. No hay cochera para el auto. No hay pista para el aterrizaje.

Envuelto por el momento y arrebatado por la generosidad de las formas “femeninas”, Carlos Salcido se encontró con una “sorpresa”. “Se llamaba Raquel”. El caso no es exclusivo del futbolista, en otros terrenos de ha sabido de “juntas” que terminan encontrando el huevo “Kinder”, de esos que abres y dentro tienen un juguete.

Pareciera que una persona con los ingresos, el reconocimiento y la fama que tiene Salcido, no necesitaría andar en escandalitos. No tendría por qué andar en la boca de todo el mundo y mucho menos de Yamile.

Pero ¿qué culpa tiene el jugador de la Liga Premiere de que a Yamile le gusten los futbolistas?¿O las patadas? Ella dice no ser fan de la Selección Mexicana.

Se hizo muy amiga de Salcido en Facebook, de abril para acá, dice. La invitaron a la reunión de futbolistas en Monterrey y era la primera vez que se veían, dice. Que le dijo vente a la fiesta, “trae unas amigas”, dice. ¡Qué chulada! Qué bonito es hacerse muy amigos en la Facebook en 5 meses.

En fin, ha sido todo un tema. Las pláticas van desde la actitud de los seleccionados, la indisciplina, la parranda, hasta saber cómo reaccionaría tal o cual persona en un caso como este.

Supongamos que te comes un taco y al final te dicen que era de cucarachas fritas. Pues ya te lo comiste. Seguramente si te avisan de qué se rellena el taco, pues no le entras, ¿pero así?

Alguien pregunta también ¿Cómo es posible que no se haya dado cuenta Salcido? Es posible, mientras no se abra el cofre, nadie sabe el estado del motor.

Así, el análisis del día, nos lleva a pensar: Si hemos supuesto que un presidente debe ser bueno y al final es muy malo; si hemos pensado que un entrenador debe ser muy exitoso y termina siendo un fracaso; ¿Qué le decimos a Salcido? Él pensó que era mujer y resultó no serlo. Ella, le confiesa después, “no soy “niña”.

¿Cuándo habrá más notas del desempeño de los jugadores en el terreno de juego?

Foto: Nerea Marta

Manuel Frausto Urízar

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