Inicio Blog De “allá arriba”

De “allá arriba”

3853

“Allá arriba” debe ser un lugar enigmático. Imagino que debe haber un círculo iluminado suspendido en el aire, que revela –mediante una suerte de telepatía– el camino que se debe tomar en el mundo de las decisiones.

Afortunadamente “allá arriba” nos guía y determina con total autoridad los pasos a seguir. No debemos preocuparnos por pensar mucho, ni por buscar alternativas. Todas las respuestas vienen de “allá arriba”.

Ahora, si la orden viene de “allá arriba” es imposible discutirla. En resumen, “allá arriba” es una deidad digna de componerle grandes melodías, sentidos pensamientos, halagadores encabezados o lambisconas columnas. Todo es poco.

Frases como “no me gustaría que así fuera, pero la orden viene de allá arriba”;  “ya me dijeron de allá arriba que mandes tus papeles”, han sido una constante en los últimos días. Digamos que “allá arriba” sería “trending topic” sin problema.

No es nada sencillo. El ritual de informar que un ser superior ha dado una orden, lleva una serie de expresiones, que le dan sentido e importancia. Veamos.

El tiempo que lleva decir “allá arriba” debe ser el suficiente para mover los ojos hacia arriba, abrir  las manos y levantar los hombros. La lectura es: no hay nada qué hacer, es una orden irrefutable.

“Allá arriba” puede medir metro y medio o casi uno noventa. Puede ser claro u obscuro. Es como lo quiera imaginar, bondadoso o malvado, da igual. Lo que no debe dudar, amable lector, es que existe. No es una leyenda urbana. No es un “chayo” que no deja huella. Es tan real como Pitbull diciendo “dale cosa rica”.

En fin. Vienen años en que algunos se encomendarán a “allá arriba” para que les vaya bien; otros lo harán para que no les vaya tan mal y unos más para que no les pongan la de la “Juventus” y vean a través de los “cuadritos”.

Foto: bostik

Manuel Frausto Urízar

Manolo

Dicen que soy una perfecta “mula”. Comunicólogo. Disfruto los generosos momentos que nos brinda el futbol, la música y el sarcasmo. Odio odiar. Me gustan los caminos cortos. Me aburren los laberintos. Fundamental, la lealtad. Indispensable, el agradecimiento. Decidido a combatir y el crimen y la injusticia día y noche, sólo descansando para tener amoríos con mujeres hermosas.