Registro

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En la política hay momentos que son marcadamente significativos. El registro de un candidato, señales y agradecimientos incluidos, siempre es motivo de revisiones y, por supuesto, de conclusiones.

La escena de Enrique Peña Nieto saludando a los presentes, flanqueado por Angélica Rivera haciendo lo propio en la transmisión en vivo que realizó Milenio Televisión, deja cosas muy interesantes.

Primero,  dejen de llamar a la Sra. Angélica Rivera con el sobrenombre de “Gaviota”. No “mimen”. Segundo, en el lugar donde estaban reunidos los militantes, simpatizantes, interesados, dirigentes, gobernadores, entre otros, no vi ningún rostro de los “poblanos cercanos” a Peña Nieto.

Sobresalía el rostro del Senador Francisco Labastida Ochoa, la presencia inigualable de Beatriz Paredes y su “mantel”, el Presidente Nacional del PRI Humberto Moreira y el cantante Emmanuel.

Lo que más me llamó la atención -por supuesto- no fue el discurso, que tuvo todo lo que incluye desde hace varias décadas: la repetición constante de “por un México que…” y cinco ideas distintas.  Reiterando, por 5 veces también, “un partido que” y algunas linduras para el cierre. Todo eso, normal. Repetir el inicio de cada frase después del discurso: “Por eso mi partido…por eso mi partido ha decidido”.

Observé con atención la mano derecha Peña Nieto. Describo: Sólo se ven 3 dedos medianamente flexionados, mientras que pulgar e índice no se despegan. En un ademán de “contundencia”, podría decirse, pero que aplica desde el momento de decir “buenas tardes a todos los presentes”.

En fin. Nos falta mucho por ver. Pero por lo pronto, nada nuevo.

Manuel Frausto Urízar

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