En la sección de automovilismo, Iker Carmona nos llevó a un recorrido visual y técnico por los nuevos diseños de los monoplazas de McLaren, Cadillac y Aston Martin, escuderías que ya empiezan a marcar tendencia rumbo a la temporada 2026 de la Fórmula 1.
Durante la charla, explicó que los lanzamientos no solo buscan impacto estético, sino que reflejan decisiones clave en aerodinámica, identidad de marca y filosofía deportiva, elementos que pueden ser determinantes en pista.
Sobre McLaren, Iker destacó cómo el equipo mantiene su esencia clásica, pero con ajustes visibles en líneas más agresivas y detalles que apuntan a mejorar el flujo de aire. El diseño refuerza la continuidad de una escudería que apuesta por la estabilidad y el perfeccionamiento de lo que ya funciona.
Además, señaló que los colores y acabados siguen siendo una firma reconocible para los aficionados, algo fundamental en una categoría donde la imagen también construye legado.
Uno de los puntos que más conversación generó fue el monoplaza de Cadillac, marca que representa una nueva etapa dentro de la Fórmula 1. Iker explicó que su diseño busca imponer presencia desde el primer vistazo, combinando elegancia con una estética robusta, muy alineada con la identidad estadounidense.
Más allá del aspecto visual, subrayó que el verdadero reto para Cadillac será convertir ese diseño en rendimiento real, especialmente en su proceso de adaptación a la máxima categoría del automovilismo.
En el caso de Aston Martin, el análisis se centró en cómo la escudería refuerza su imagen de lujo y sofisticación sin descuidar la agresividad que exige la competencia. Iker comentó que el diseño refleja una clara ambición por consolidarse como protagonista constante en la parrilla.
Las líneas estilizadas y los detalles verdes continúan posicionando a Aston Martin como una de las escuderías con mayor personalidad visual.
Otro momento destacado fue el análisis del nuevo casco de Checo Pérez, donde Iker explicó cómo este elemento va más allá de la protección: es una extensión de la identidad del piloto. Los colores, símbolos y detalles representan tanto su trayectoria como su conexión con México y su afición.
El casco se convierte así en un mensaje visual que acompaña a Checo en cada vuelta, reforzando su presencia dentro y fuera de la pista.


