HIND Y LA EDUCACIÓN, BAJO ASEDIO

Al Aire
Publicado por
Al Aire
Publicado porAl Aire
Revista informativa que combina información y buen humor. Con la participación de colaboradores de primera línea y la interacción con el respetable.
Lo lees en 5 minutos
HIND Y LA EDUCACIÓN, BAJO ASEDIO

Alfredo Naime

De la realizadora tunecina Kaouther Ben Hania, La voz de Hind Rajab es testimonio de un doloroso, apabullante, hecho real, acontecido en Gaza el 29 de enero de 2024. Ese día, la niña palestina Hind Rajab, de sólo 5 años, aterrada pudo llamar a la Media Luna Roja (lo equivalente a la Cruz Roja en países musulmanes) para pedir auxilio. Llorando, su frágil voz explicó, a quienes le contestaron, que el auto en el que viajaba con su familia había sido atacado a tiros por un tanque israelí, y que todos excepto ella parecían estar muertos o “dormidos”. Oculta en el auto, pedía con desesperación que alguien fuera a rescatarla. De inmediato, frenéticamente, los voluntarios de la Media Luna Roja pusieron en marcha los intentos de rescate, obstaculizados por la situación de guerra hasta límites esclavizantes, llenos de restricciones y protocolos imposible de obviar o desatender. Y si bien la pequeña Hind Rajab está a sólo 8 minutos de la ambulancia de rescate más cercana, las tres horas siguientes serán dramáticas; insufriblemente angustiosas. Para la niña, que sigue rodeada de soldados y tanques, y para los operarios del call-center, a quienes las circunstancias han convertido en desesperados ángeles guardianes, más y más vapuleados por la sensación de creciente impotencia. ¿En algún momento vemos a Hind Rajab? No. Ella es tan sólo su voz, en un infernal entorno de estática, interferencias, desconexiones y metralla. El horror.

La voz de Hind Rajab –ya es muy claro– está sustentada en una angustia perenne, más que sofocante, que en lo micro se ocupa de (y denuncia) los hechos relatados, pero que en su dimensión mayor opera como una de las más potentes películas antibélicas de los tiempos recientes. Lo que la hace definitivamente demoledora es que la voz escuchada a lo largo de toda ella, en efecto es la voz real, la de la niña, obtenida de las grabaciones telefónicas recogidas por la Media Luna Roja aquel día. Así pues, partiendo de esto, La voz de Hind Rajab crece como un docudrama, fusionando perfecto lo real histórico –la voz de la pequeña– con lo demás reconstruido, que por cierto es impecable en cuanto a sinceridad, respeto y autenticidad. El espacio fílmico es uno solo: el del call-center de urgencias, al cual se nos confina para seguir y sentir lo que la vocecita de Hind Rajab expone entre pánico y lloros, igual que para acompañar el asfixiante peso de la odisea de los admirables voluntarios de la Media Luna Roja palestina, comprometidos y humanos hasta la médula. Se trata pues de una de esas cintas que no se olvidan, y que uno querría vieran todos los líderes del planeta (muchas veces y a cada rato). La voz de Hind Rajab está entre las cinco aspirantes al Oscar a película internacional, en representación de Túnez. No se la pierdan. Y por cierto, hay además dos cortos acerca de lo vivido por la pequeña Hind Rajab: Cierra tus ojos, Hind (Países Bajos) y Hind bajo asedio (Jordania).

Y bien, otro film que debieran ver los líderes mundiales, en especial el Sr. Trump (seguro Vladimir Putin ya lo vio), es el documental Mr. Nobody against Putin (Dinamarca-Chequia), de David Borenstein y Pavel Talankin. Recién ganó el BAFTA a documental del 2025 y aspira al Oscar en el mismo rubro. El don-nadie del título es Pavel Pasha Talankin (el codirector), un joven profesor ruso del pequeño pueblo de Karabash, que grabó (al final en secreto, claro) cómo su escuela primaria fue obligada a virar sus programas hacia una “educación”(?) de propaganda bélica, en justificación de la agresión armada a Ucrania. Vamos: en la práctica, la conversión de la escuela en un centro de reclutamiento militar, supervisado por soldados en las aulas. Un testimonio inesperado, sobresaliente, doloroso, sobre los vigentes dilemas éticos de los educadores rusos en tiempos de guerra, ante la mentirosa propaganda militar ordenada por el régimen. ¿Y cómo es que Talankin sigue vivo? Bueno, consiguió huir de Rusia en el verano de 2024 –con ayuda de Borenstein y otros– justo cuando fue evidente el inicio de espionaje sobre él. Vive exilado en Europa.

Compartir publicación
Publicado porAl Aire
Seguir
Revista informativa que combina información y buen humor. Con la participación de colaboradores de primera línea y la interacción con el respetable.
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *