Desde horas antes del silbatazo inicial, la afición poblana convirtió el Cuauhtémoc en una verdadera fiesta futbolera. La presencia de la Selección Mexicana volvió a generar expectativa y una gran respuesta del público.
Durante el encuentro, el ambiente se mantuvo intenso tanto en la cancha como en las tribunas, donde miles de aficionados acompañaron cada jugada.
El partido terminó con un marcador de México 2-0 Ghana, dejando un duelo lleno de emociones y cambios constantes en el ritmo del juego.
Las anotaciones, las reacciones de los jugadores y la respuesta de la afición marcaron una noche que mantuvo al estadio atento hasta el último minuto.

