Muchas veces nos quejamos de las nuevas generaciones, que con los años parece que vienen revolucionadas. En cualquier cuestión nos ganan y hasta nos pueden dar clases. Pero bueno, no creo que debamos culparlos, todo el mundo está cada día más acelerado.
Ya nada se parece a lo de antes, y lo digo yo, que nací a finales de los 80 y me formé en los 90.
Si escuchaba a la Onda Vaselina, Fey y Gloria Trevi en su mejor momento, ahora los “chamacos” viven con la filosofía Daddy Yankee y le dan más gasolina. Yo, en tanto, buscaba a mi media naranja y me comía una papa sin cátsup.
Y bueno, qué me dicen de las caricaturas, a mí me tocaron los Picapiedra y los Pitufos, la caricatura más grosera fue la de Pokémon 1 –porque ahora ya va la temporada mil ocho mil- y la Vaca y el Pollito, que de verdad era una basura. Hasta teníamos más criterio para elegir qué ver.
En estos días la mejor forma de castigar a los niños que hacen cosas mil veces peores de las que hacíamos nosotros, es dejarlos sin televisión o sin videojuegos, cuando antes el castigo más horrible era no dejarnos salir a jugar “bote pateado” con los vecinos; porque eso sí, disfrutábamos de salir a jugar con la bicicleta o los patines y no de estar encerrados jugando Xbox y comiendo palomitas.
Pero yo también puedo hablar de videojuegos: mataba patos y me enojaba con el perro burlón que se ríe para dentro, rescataba a la princesa con vestido rosa y montaba un din
osaurio verde come manzanas con botas chistosas, yo sí le soplaba a los cartuchos viejos y los cambiaba entre los cuates. También creíamos que era una verdadera odisea presionar tantos botones – que no pasaban de 8 por control- ahora los niños de 5-6 años se las ingenian para presionar hasta el doble de los de antes. A mí se me hace que las nuevas generaciones nacerán con un dedo de más, Darwin es un señor muy sabio.
Qué decir de los correos, nosotros los creamos a los 15 años y tenían las iniciales de nuestros nombres o la fecha de nacimiento, y ahora, ya tienen correos como “afrodita_sexy”, o “dragón_azul”.
Las generaciones cambian, no nos queda de otras más que adaptarnos a los nuevos tiempos e inventarnos otro año para que se acabe el mundo, por que el 2000 ya pasó.
Foto de sean dreilinger
Fla-k