Cuando hablo de “día especial” me refiero a todos esos días que son como cualquier otro, pero el ser humano y el afán de complicarse cada vez más la ya enmarañada vida, le pone un sentimiento o nombre. El día del amor y la amistad, el día del niño, de la madre, del padre, de reyes magos, Navidad, año nuevo, aniversarios, cumpleaños etc.
Casi siempre las mujeres somos más quisquillosas a la hora de poner fechas “importantes”. Los hombres suelen ser las víctimas de los días especiales olvidados, que después tratan de arreglar haciendo regalos, comidas y esas cosas que hacen los personajes arrepentidos. Pero de regalos y muestras de afecto ya hablo mi compañerito YouL.
Y es que es un poco complicado cuando se deben recordar fechas como cuando murió el perro de la bisabuela de la novia de tu mejor amigo, y debes recordarlo porque ese día no puedes llamarle ya que está en una ceremonia Tibetana puesto que la bisabuela aparte de no superar la muerte del animal, también es oriental.
Hay personas que creen que no se pueden dejar pasar los días especiales sin algún tipo de festejo, regalos etc. Y otros que no les importa sí pasan un día especial sin algún comentario, felicitación, solos o acompañados y pues la verdad es que cada quien tiene derecho de pasar sus días especiales como mejor les parezca.
Lo importante -creo yo- no son los días especiales, sino cómo se siente cada quien en esos días. No importa si tienes o no compañía, si se festeja en grande, en corto o no se festeja; al final los días terminan y nuestras ganas de sentirnos bien no se deben acabar. Estaría padre que todos los días fueran especiales y para eso nada más tenemos que creérnoslo… -ya me vi-.
Felicidades a todos.
Fla-k