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Puntualidad es educación

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Es más fácil encontrar al J.J. que a personas puntuales. Parece que el tema de llegar tarde es una gracia. Normalmente el que llega tarde te dice “perdón”, seguido del pretexto correspondiente “es que se ponchó la llanta”.

El peor y más desagradable de todos es cuando te dicen “es que había mucho tráfico”. Y molesta por varias situaciones:

1.- El tráfico es de drogas o de armas. Supongo que se refieren al “tránsito”, no al “tráfico”. El tránsito es pesado; es decir, circular por esa vía es difícil, o por lo menos lento.

2.- ¿Y yo llegué en alfombra mágica, me trajo un helicóptero o qué? Todos circulamos por el mismo camino, la diferencia es que tomé la precaución de salir de casa media hora antes y no diez minutos. No hablé por teléfono y me distraje y, lo más importante, respeté tu tiempo.

Así es. Alguien te dice: “nos vemos tal día, a tal hora y en tal lugar”. Perfecto. Llegas puntual al sitio. En contraparte no hay el mínimo rastro de quien te citó. Ni una llamada, ni un mensaje, un correo, algo que te avise que se complicó. Nada.

Supongamos que encargas un trabajo, digamos que de diseño e impresión. Te dicen “claro, sin problema lo tengo para el viernes” Asumes que si ellos te dicen y el día y la hora, es porque lo tienen todo calculado.

Evidentemente no hay capacidad, respeto, ni formalidad. Tienes que llamarlos un día después para recordarles que han pasado 24 horas desde que venció el plazo que ellos mismos establecieron.

Retoban, un tanto molestos. Pero te dicen “mañana tempranito”. ¿No se dan cuenta que treinta minutos después de la hora convenida ya eran muy impuntuales e informales? Si quedan en una hora, lo menos que pueden hacer es respetarlo.

Es igualmente desagradable cuando ya es una costumbre. Siempre que acuerdas una hora te llaman para decirte “voy saliendo de casa, pero ya voy para allá, se me hizo tarde porque no dejaba de sonar el teléfono”. ¿Y a mí qué? Si no puedes cumplir un horario establecido, no te comprometas. ¿Por qué yo si pude llegar a tiempo?

Algunos dirán “hay veces que se complica y aunque quieras no llegas a tiempo”. Podría ser, llega a suceder, pero el tema es que sea siempre que quedas con esa persona. ¿Cómo se soluciona? Orden, disciplina, formalidad, respeto, todo eso junto y encontrarán mejores resultados.

La citas se hacen en el horario que acuerdas; ni media hora antes, ni media hora después. Ahora, si tras diez minutos de espera, no hay comunicación alguna, puedes asumir que le vale gorro tu tiempo. Así que puedes retirarte del lugar sin remordimiento alguno.

Foto: mabel flores

Manuel Frausto Urízar

Manolo

Dicen que soy una perfecta “mula”. Comunicólogo. Disfruto los generosos momentos que nos brinda el futbol, la música y el sarcasmo. Odio odiar. Me gustan los caminos cortos. Me aburren los laberintos. Fundamental, la lealtad. Indispensable, el agradecimiento. Decidido a combatir y el crimen y la injusticia día y noche, sólo descansando para tener amoríos con mujeres hermosas.