37 FIC-Guadalajara: De Elvis a Los Tigres del Norte

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37 FIC-Guadalajara: De Elvis a Los Tigres del Norte

Se acabó el 37 FICG, con los premios muy repartidos. Los films galardonados fueron El reino de Dios (México; Premio Mezcal y Premio Mezcal Joven), de Claudia Sainte-Luce; Mi vacío y yo (España; Premio Maguey), de Adrián Silvestre; Camila saldrá esta noche (Argentina; Premio Maguey del Jurado), de Inés Barrionuevo; Goya (México; Premio del Público), de Pablo Orta Zamora; Utama (Bolivia-Uruguay-Francia; Mejor Ópera Prima Iberoamericana de Ficción y Premio Jorge Cámara de la Hollywood Foreign Press Association), de Alejandro Loayza Grisi; Carajita (República Dominicana-Argentina; Mejor Película Iberoamericana de Ficción), de Silvina Schnicer y Ulises Porras; Alis (Colombia-Rumania-Chile; Mejor Largometraje Iberoamericano Documental), de Nicolás Van Hemelryck y Clare Weiskopf; La espera (Argentina; Premio FEISAL), de Ingrid Valencic y Ma. Celeste Contratti; Mamá (México; Mención Especial del Jurado FEISAL), de Xun Sero; Coraje (México-España; Premio FIPRESCI), de Rubén Rojo Aura; Escocia no es un banco (México; Premio Hecho en Jalisco), de Carlos Matsuo y Cristian Franco; Nayola (Portugal-Bélgica-Francia-Países Bajos; Mejor Largometraje Internacional de Animación), de José Miguel Ribeiro; Ice Merchants (Portugal-Francia-Reino Unido; Premio Internacional Rigo Mora), y Holgut (Bélgica; Premio de Cine Socioambiental), de Liesbeth de Ceulaer.

Cual lo mencioné en la columna pasada, formé parte del Jurado FEISAL, otorgado cada año en el FICG por la Federación de Escuelas de la Imagen y el Sonido de América Latina, a la ópera prima o segundo largometraje de directores latinoamericanos no mayores de 35 años, con el ánimo de impulsar carreras que apenas cursan su etapa de despegue. Con los colegas Jorge Alfredo Martínez, de la UABC (México), y Claudio Sánchez, de la Escuela Andina de Cinematografía (Bolivia), dimos el Premio FEISAL a La espera, “por tratarse de un riguroso trabajo de observación, amorosamente filmado, que otorga sentido a una existencia acaso metafórica, a partir de sus incuestionables méritos de imagen y sonido”. Por su parte, la Mención Especial del Jurado del Premio FEISAL a Mamá, fue entregada “por tratarse de un testimonio de sinceridad apabullante, a partir del reencuentro del director con la historia de vida de su madre”. Me alegra mucho decir que Ingrid y Celeste –las dos directoras de La espera— así como el joven Sero, realizador de Mamá, estaban realmente radiantes cuando subieron al escenario por sus reconocimientos; claro, con sonrisas de oreja a oreja.

Hace ocho días mencioné que el 37 FICG abrió con Elvis, de Baz Luhrmann; cinta así, a-lo-Luhrmann, exuberante, estilizada, vertiginosa, agotadora, pero fascinante siempre. Pues bien, el Festival cerró con Los Tigres del Norte: historias que contar, de Carlos Pérez Osorio, documental en torno (claro) a la legendaria banda mexicana, que recibió el Premio FICG Icon fuera de competencia. Un colofón festivo, muy disfrutable, en especial porque los hermanos Hernández –Jorge, Hernán, Eduardo y Luis– al lado de Oscar Lara, se abren de capa (una capa de sinceridad que sientes químicamente pura) para contar su historia, sin el más mínimo atisbo de estrellismo, arrogancia o pose. Justo por ello, si Los Tigres del Norte ya te caían bien o muy bien, después de ver su documental te caen aún mejor. Gratamente, entre los entrevistados figuran Julieta Venegas, Arturo Pérez-Reverte y Ry Cooder. Y bien, ¿estaban ahí Los Tigres del Norte? Sí, ahí mismo en el escenario, frente al público, pero esta vez no para su show, sino para recibir el aplauso de los presentes, en una faceta desconocida para ellos como grupo: ser el reparto y objeto de atención de una obra cinematográfica. No los vi, pero seguro andarían por ahí, también, Emilio Varela y Camelia la tejana. (Pero eso sí: del dinero y de Camelia, nunca más se supo nada).

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