Durante su participación en Estamos al Aire, la Dra. Pipis Planell abordó un tema con el que muchas personas se identifican: la dificultad para decir que no.
Aunque parece una palabra sencilla, en muchas ocasiones negarse a una petición puede generar culpa, miedo al rechazo o la sensación de estar decepcionando a los demás.
La especialista explicó que, desde pequeños, muchas personas aprenden a buscar la aprobación de quienes las rodean. Esto provoca que, ya en la vida adulta, sea común anteponer las necesidades de otros antes que las propias.
Sin embargo, intentar satisfacer siempre a los demás puede llevar al agotamiento emocional, la frustración y el resentimiento.
Aceptar compromisos por obligación, miedo o costumbre puede hacer que las personas pierdan de vista sus propios límites.
Pipis Planell destacó que decir «no» no significa ser egoísta, sino reconocer las propias necesidades y aprender a proteger el tiempo, la energía y la salud emocional.
Contrario a lo que muchas personas creen, establecer límites claros ayuda a construir relaciones más sanas y auténticas.
Expresar lo que se desea y lo que no, de manera respetuosa, favorece la comunicación y evita que las emociones negativas se acumulen.
La psicóloga recordó que no es necesario justificarse constantemente ni cargar con responsabilidades que corresponden a otros.
Aprender a decir «no» es, en realidad, una manera de decirse «sí» a uno mismo, al bienestar y a la tranquilidad emocional.
Porque cuidar de los demás es importante, pero aprender a cuidarse también lo es.
Así que la próxima vez que algo no vaya contigo, recuerda que decir «no» no te convierte en una mala persona; simplemente significa que también estás aprendiendo a respetarte.


