Hay historias de futbol que no aparecen en los libros ni en las estadísticas, pero que se transmiten de generación en generación. Para muchas familias poblanas, el amor por La Franja comenzó precisamente así: con un abuelo que llevó a sus hijos al estadio, una camiseta heredada o una anécdota que todavía se cuenta en cada reunión.
En esta ocasión, Lokko Pipe salió del estudio y se fue hasta el estadio para conocer precisamente esas historias. En su cápsula, se acercó a diferentes aficionados del Club Puebla para preguntarles por las anécdotas que tienen con sus abuelos y descubrir cómo el futbol también puede convertirse en un vínculo entre generaciones.
El Estadio Cuauhtémoc no solamente ha sido escenario de partidos, goles y grandes momentos deportivos. Para miles de aficionados también representa un lugar donde ocurrieron historias personales.
Ahí se vivieron primeros partidos, celebraciones, derrotas, viajes familiares y momentos compartidos con personas que quizá ya no están, pero cuyo recuerdo permanece cada vez que alguien vuelve a ocupar una butaca.
La historia del inmueble está llena de momentos que forman parte de la memoria futbolística de Puebla, desde partidos de La Franja hasta acontecimientos internacionales como el Mundial de México 1986. :contentReference[oaicite:1]{index=1}Abuelos que hicieron afición
Durante la cápsula, la pregunta de Lokko Pipe abrió la puerta a recuerdos mucho más personales: ¿qué historia tienes con tu abuelo?

