En nuestra sección de cine, el maestro Alfredo Naime nos platicó sobre La vida de Chuck, película dirigida por Mike Flanagan y basada en una historia corta de Stephen King. Una cinta que se atreve a contar la vida de su protagonista en tres actos… ¡pero en orden inverso!
Un relato contado al revés
La historia inicia con el tercer acto: Gracias Chuck, donde seguimos a Marty (Chiwetel Ejiofor) en medio de catástrofes naturales que anuncian el fin del mundo. Extrañamente, en todos lados aparece una campaña celebrando la vida de “Chuck Krantz”, un hombre desconocido que parece ser clave en medio del caos.
Un contador común, una tarde extraordinaria
El segundo acto, Artistas callejeros por siempre, nos presenta a Chuck (Tom Hiddleston), un contador que vive una experiencia inesperada junto a una baterista y otra paseante. Un encuentro espontáneo que transforma una tarde cualquiera en un recuerdo imborrable.
La infancia de Chuck
Finalmente, el primer acto, Yo contengo multitudes, nos muestra a Chuck en su niñez y juventud, acompañado por sus abuelos (Mia Sara y Mark Hamill), mientras descubre los misterios de su vida y la esencia de quién es realmente.
Reflexión profunda
Para Naime, La vida de Chuck es una fábula entrañable que, aun cuando anuncia el apocalipsis, nos recuerda la grandeza de lo cotidiano. Nos invita a valorar cada día, cada experiencia y a reconciliarnos con nuestras luces y sombras. Porque, al final, todos contenemos multitudes.
💡 Una cinta especial que, al contarse en reversa, nos obliga a descubrir el sentido mismo de existir.


