Inicio Blog “Me hace más caso un caballo”

“Me hace más caso un caballo”

11398

¿Alguna vez han tenido a bien hablar con alguien que no les entiende o que no les escucha? Decía mi abuela: “me hace más caso un caballo”. Sin embargo puede ser un ejercicio muy divertido. Aquí van algunas historias que verdaderamente causaron sendas carcajadas en su rei Pelé.

Hace algunos años hubo una competencia de hockey, que se realizó en Puebla. A la competencia llegaron de Canadá y Estados Unidos. Evidentemente los güeros sólo sabían decir “amigou” y “tequila”. Entonces apareció el ingenio de el camarógrafo que nos acompañaba a cubrir la nota. Preguntó puntualmente: “oye may, ¿hablan español?”. “no”, respondieron los presentes. Entonces comenzó una cascada de vituperios contra los gorilas, quienes sin entender, sonreían amistosamente al distinguido mago de la lente. Ellos no entendían nada de lo que les decía el “amigou”, quien orgulloso y sonriente decía: “mira, los ofendo y no entienden, se ríen”.

Recientemente, en una de esas tardes de trabajo que se disfrutan –lo digo en serio- teníamos que establecer comunicación con nuestro compañero colombiano. Él, como acostumbra, trabajaba en Lap y sus audífonos puestos. Si requeríamos algo del muchacho, había que levantarse, recorrer los pasillos, caminar dos estudios y cuatro oficinas para que hiciera caso. Entonces, recurrimos al llamado de la selva: “Cadaviiiiid”. Fuimos ignorados. “Cadaviiiiiiiiiiiid”. Hizo oídos sordos. Vinieron los tonos elevados “…che Cadavid ojete” etc. Fue así que levantó la mirada y entendió que tenía que regresar al planeta tierra.

Una vez resuelto el entuerto y al paso de las horas, era menester establecer contacto con el compañero sudamericano. Antes de cualquier sobresalto, el orgullo de Chiltepec espetó: ¿“ ya le puedo decir Cadavid, o se le va a quedar “…che Cadavid ojete”? La respuesta vino desde la silla de Cadavid, quien con palabras concretas dijo: “eso sí lo escuché”. ¡Oh sorpresa! Ya no traía los audífonos y escuchó completitos los adjetivos que emergieron desde nuestra molestia al solicitar su comparecencia en primera instancia.

En fin. Es divertido sin duda. Sólo hay que tener cuidado porque si la escultural rubia con cara de ucraniana te entiende lo que le digas, seguro te volteará el “tragamaiz pal cielo”.

Foto: marcp_dmoz

Manuel Frausto Urízar

Manolo

Dicen que soy una perfecta “mula”. Comunicólogo. Disfruto los generosos momentos que nos brinda el futbol, la música y el sarcasmo. Odio odiar. Me gustan los caminos cortos. Me aburren los laberintos. Fundamental, la lealtad. Indispensable, el agradecimiento. Decidido a combatir y el crimen y la injusticia día y noche, sólo descansando para tener amoríos con mujeres hermosas.